21 de diciembre de 2012

Comando Bruselas (1)


¿Y qué es el Comando Bruselas? se preguntará algún despistado lector de los muchos que llegan a este humilde blog. No es una célula radical de un grupo terrorista, ni tampoco tiene nada que ver con las Fuerzas Armadas de ningún país comunitario ni extracomunitario. Muy al contrario, el Comando Bruselas, así lo bautizamos jocosamente, es un grupo muy pacífico de Concejalas y algún que otro concejal de ICV que hace un par de semanas tuvimos la gran suerte de viajar a Bruselas invitados personalmente por el diputado del grupo Los Verdes Raul Romeva. El motivo del viaje era asistir a unas jornadas de trabajo sobre "Respuestas locales a la crisis europea" y el objetivo conocer en profundidad el Parlamento Europeo y las herramientas que se pueden utilizar en la política local.

A priori, estaba ilusionada con el viaje, aunque un poco intranquila porque no conocía a nadie. No tengo remedio, a mi edad, todavía soy muy tímida y me cuesta relacionarme con la gente.

A las 5,15h. de la mañana del 4 de Diciembre, a mi llegada al punto de encuentro en la terminal T2 del aeropuerto de El Prat, desaparecieron todos mis recelos. Ya estaba allí la mayor parte del grupo, y enseguida se vio que eran personas muy agradables y abiertas con las que compartía mucho y me sentía muy cómoda. Sólo era cuestión de tiempo y de convivencia conseguir que los dos días que quedaban por delante se convirtieran en una experiencia interesante y enriquecedora.

11 de diciembre de 2012

Hoy toca poesía


 
En cuanto vuelvo la espalda
te vas y me dejas sola,
te pierdes dentro del mar
montada sobre una ola.
 
Y yo me quedo buscando
tu estela entre mis recuerdos
desahogando las penas
en la tristeza de un verso.

10 de diciembre de 2012

Cuentos para niñas de la colección Azucena

Hace un tiempo escribí una entrada sobre este tema, que es una de las más visitadas de este blog, y prometí compartir más ejemplares de esta colección. No es que se me hubiera olvidado, pero lo he ido posponiendo hasta el día de hoy, casi dos años después, que he decidido que ya es hora de cumplir mi promesa.

Se trata de dos cuadernillos, uno sencillo, el número 272 "Las desventuras de una princesa" y el extra número 2 que contiene tres cuentos: "El violín mágico", "La flor del arcoiris" y "El vagabundo". Los podréis ver completos al final de esta entrada. Van dedicados especialmente a todos los frikis de la nostalgia como yo.

Entre los años 40 y 70 varias generaciones de niñas consumíamos con avidez los cuentos de hadas. Los comprábamos a veces, pocas, porque costaban 1 peseta y era demasiado dinero para nuestros pobres bolsillos. Y es por eso que la práctica habitual era cambiarlos con nuestras amigas o en la librería, en mi caso en la tienda de Joseíto el Barbero, de la que ya he hablado en otras ocasiones.

Nuestros cerebros infantiles no eran capaces de discernir en aquellos momentos que aquellos cuentos tan bonitos servían para adoctrinarnos y fijar en nuestras mentes un ideario femenino muy conservador y una forma de ver las cosas que, incluso habiendo tomado conciencia de ello, nos ha marcado toda nuestra vida. Las princesas de los cuentos eran todas guapas, mayoritariamente rubias, y su principal ocupación consistía en esperar la llegada de su príncipe azul. Cuando las protagonistas no eran princesas, eran pobres de solemnidad pero virtuosas, o frívolas que tenían la osadía de tener aspiraciones intelectuales o laborales y que se reconviertían en mujeres sensatas cuando encontraban a la media naranja que las guiaba por el buen camino. Los cuentos siempre acababan en bodorrios, o en promesas de amor eterno con boda a la vista. Eran historias que se desarrollaban en paises lejanos, en una época atemporal y en escenarios con estética medieval. Historias megarománticas en las que los valores masculinos y femeninos estaban muy marcados, y el objetivo último era institucionalizar el modelo franquista de familia y presentar el matrimonio como el sumun de todas las aspiraciones. Lo curioso es que, al contrario que sus heroínas, las dibujantes y guionistas de los cuentos de hadas trabajaban y podían vivir de su salario, ser independientes y mantenerse solteras, sin un hombre que las mantuviera, algo poco habitual en la época. Algunas de ellas han pasado a la historia como grandes profesionales del cómic, al igual que sus colegas masculinos. Un ejemplo es Rosa Galcerán. Y sin más preámbulos, dejo a continuación los ejemplares prometidos:

9 de diciembre de 2012

Acto No te olvido 2012

Se ha convertido en tradicional el acto No te Olvido que cada año organiza la Asociación Violeta en Sant Joan Despí en memoria de las víctimas de violencia machista. Este ha sido el séptimo año, y como siempre, gracias a las ganas que le ponen las socias de Violeta y a la colaboración de otras entidades de nuestra ciudad, el acto ha salido impecable.

Este año agradecemos especialmente la colaboración de la Escola de Música Enric Granados y al grupo de danza del vientre. Ellas le dieron un toque especial y contribuyeron a que la emoción y el espíritu de superación subieran hasta cotas muy altas. ¡Muchas gracias, amigas! Y seguidamente tenemos la oportunidad de ver un resumen de fotografías para hacernos una idea de lo que fue el acto este año.

8 de septiembre de 2012

Poesías a medida


Una de mis especialidades son las poesías a medida. En la boda de un amigo, en una despedida, en una fecha señalada, cada vez que a alguien querido se le hace un regalo o una fiesta, mucha gente acude a mi para que les haga una poesía, una presentación de powerpoint, un video, o cualquier otra cosa. Son lo que yo llamo mis chorradas. En los más de 30 años que trabajé en Laboratorios Vita tuve ocasión de desarrollar esta habilidad con frecuencia. Aquí pongo unos cuantos ejemplos, por si le sirven a alguien. No son grandes poesías, el secreto está en saber reflejar la personalidad de la persona homenajeada, que aparezcan algunas de sus manías o de las cosas que le gustan, y conseguir establecer una complicidad con ella.

Despedida de un compañero de trabajo amante de las motos

A tu manera callada
nos has sabido ganar,
nos lograste conquistar
con tu apariencia calmada
tu sonrisa reservada
y tu cálida amistad.
Con discreción y bondad
nos has robado el corazón.

19 de agosto de 2012

El viejo baúl


Tengo una casa en el pueblo, en el pueblo de mis padres, en el pueblo en que nací. Es una casa vieja y destartalada, se la ha reformado sólo lo justo para mantenerla en pie y para hacerla habitable unas semanas al año en el mes de Agosto durante las vacaciones. Tiene una parte antigua que se conserva tal y como era hace un siglo, o quizás más, con el suelo de baldosas rojas, el pasillo empedrado por donde antiguamente pasaban los animales para llegar a las cuadras, el techo abovedado y una campana enorme en el salón sobre una chimenea que hace decenas de años que no se usa.

También tiene una parte nueva, con un comedor, una cocina y un cuarto de baño. El antiguo corral, se ha convertido en patio y cochera. Antes había tres olivos que plantó mi padre por cada una de las hijas que tuvo, ahora nada más queda uno, el del medio, y se está convirtiendo en un problema porque está enfermo y se ha hecho tan grande que es un peligro para las paredes de los vecinos. Lo más práctico sería cortarlo, pero no pienso hacerlo, la sombra que da en los días de canícula veraniega es impagable.

Heredé una tercera parte de la casa cuando murió mi padre. Años después, tras la muerte de mi madre, que era en realidad quien la mantenía viva, mis hermanas quisieron venderla, porque mantener una casa antigua cuesta mucho dinero y da pocas satisfacciones. Y yo, que siempre he sido así de ilusa, no pude soportar la idea de perder algo que había estado en manos de la familia durante muchas generaciones, sentía que era como perder las raíces y que decepcionaría a mis padres, así que compré a mis hermanas su parte y me convertí en feliz propietaria de una casa "rústica" en un pueblo del sur con encanto.

6 de agosto de 2012

Libertad Morán: Nadie dijo que fuera fácil


Descubrí a Libertad Morán, literariamente hablando, en una conocida web de libros digitales en formato epub. Allí encontré, entre las recomendaciones de la página principal, el segundo libro de la trilogía de Ruth Mujeres estupendas, y me lo descargué por curiosidad junto con otros libros recomendados. No tenía ni idea de lo que iba a encontrarme cuando comencé a leerlo, no conocía a la autora, nunca había oído hablar de ella ni tenía indicios de su trayectoria profesional ni de su personalidad. Rápidamente quedé atrapada en la historia de Ruth, Sara y su grupo de amigas, sus andanzas por el barrio de Chueca y su manera desesperanzada de ver la vida.

Leí después el resto de libros de la trilogía, y también la primera novela que la escritora había publicado, Llévame a casa, que fue finalista del premio Odisea de Literatura en el año 2003. Todo ello en una semana escasa. Son historias tan frescas y absorbentes que cuando empiezas no puedes parar de leer. Estilo directo, lenguaje fluido, vocabulario sencillo, diálogos abundantes y cierto toque de humor son algunas de sus características.

Libertad Morán es uno de los pocos casos de escritora precoz. Comenzó a escribir a los 12 años, su primera novela la terminó a los 15, y a los 24 publicó Llévame a casa. A partir de ahí, y en pocos años, escribió y publicó las tres siguientes, su creatividad parecía no tener fin, hasta que de repente, y de eso hace ya unos cuantos años, sufrió ese bloqueo que padecen todos los escritores alguna vez en su vida y perdimos su pista.