No hay necesidad de apresurarse. No hay necesidad de brillar. No es necesario ser nadie más que una misma.V.Woolf
7 de febrero de 2017
Caza de brujas en Cataluña
31 de enero de 2017
Saturación urgencias hospitalarias
Desde hace ya demasiado tiempo, venimos padeciendo una saturación crónica de los servicios de urgencias de los grandes hospitales públicos de Barcelona, entre ellos el Moisès Broggi, que es el que más nos afecta por ser el Hospital que atiende a varias poblaciones de nuestra comarca, el Baix Llobregat, y además está situado en nuestra ciudad, Sant Joan Despí. Habría que hacer un buen diagnóstico de las causas de esta situación y poner un tratamiento urgente.
Y lo que nos podría decir un buen diagnóstico es que muchos de los pacientes que llegan a urgencias seguramente no habrían llegado si hubieran tenido un buen control en la atención primaria. Necesitamos dotar de los recursos necesarios a los CAP para que puedan hacer una gestión más adecuada de los pacientes crónicos.
La situación actual de la sanidad pública en Cataluña no es nueva y no es sólo consecuencia de la epidemia de gripe que cada año se da por estas fechas, que la agrava notablemente. Las políticas de recortes iniciadas con la crisis económica de 2008 son la causa principal, pero también hay que remarcar que el modelo que se ha ido gestando, de privatización de los servicios públicos de salud, y las escasas y a veces inexistentes políticas de educación y prevención de la salud, nos han llevado a lo que se ha denominado colapso del sistema sanitario.
Sindicatos, profesionales y personas usuarias hablan en diferentes medios de sus experiencias, preocupaciones e inquietudes. Desde el propio personal sanitario, se informa a los pacientes de que si no reciben una atención adecuada no duden en poner una reclamación y que se haga llegar al Síndic de Greuges.
22 de enero de 2017
Ana María Martínez Sagi, atleta, escritora y feminista
Un río entre la niebla (Final)

-Adiós Virginia.
10 de enero de 2017
Un río entre la niebla (III)

-La muerte fue siempre tu aliada. Siempre supiste que era la única forma de escapar.
Escapar. Extraña palabra oída en mis labios. Parecía que era el eco de mi conciencia, proyectado en otra figura.
-Y recuerda. También en tu vida hay un olmo, y un río. Algún día vendrás a buscarme a través de ellos.
-No te preocupes, mi camino es muy corto.
Efectivamente, el río estaba a nuestros pies, y yo sabía que aquel era el final de su camino.
20 de diciembre de 2016
Un río entre la niebla (II)

-Te has perdido.
Su afirmación me llenó de ternura hacia mi misma. Me encontré más insignificante que nunca.
-Sí.
Se sentó a mi lado y se quedó ensimismada. Cada una de nosotras pensaba para sí. El frío empezaba a calarme los huesos.
-Escucha los olmos. Suelen aullar en tardes como esta. A cada uno llevan un mensaje particular. ¿No te dicen nada a ati?.
Recordé unas palabras leídas no sé donde. “Enterré las cenizas de Virginia al pie del gran olmo al borde del cuadrado de césped en el jardín, llamado el Croft , que mira los campos y las marismas”.
-No me extraña que los olmos llamen tanto tu atención, sé la importancia que tuvieron en tu vida. Igual que este río”.
2 de diciembre de 2016
Un río entre la niebla (I)

-Lléveme a Monk’s House, Rodmell.
El hombre no pareció mostrar ninguna extrañeza, como si viajar a Monk’s House fuese lo más normal en su trabajo. En silencio, cruzó las calles de Londres y se dirigió hacia las afueras. No sé cuánto tiempo permanecí con los ojos entornados, envuelta en la oscura telaraña de mis pensamientos. De repente, sin saber cuándo ni como, una mano extraña se posó en mi hombro y me zarandeó suavemente.
-Señorita, hemos llegado.
Pero no podía abrir los ojos. Me sentía clavada al asiento del coche como un árbol a la tierra.
-¿Es que piensa quedarse todo el día en el coche, señorita? –El hombre parecía cada vez más molesto.
Mi terror fue indescriptible. Su voz, ahora autoritaria, me había sobresaltado.
-No, no señor. Ahora mismo me voy. Perdóneme, me había dormido.


