¿Cómo deciros, amigas, lo que deciros pretendo? Si no fuera por vosotras la vida sería un tormento. Madrugones cada día trabajo, agotamiento, lágrimas y depresiones tristeza y aburrimiento.
Si no fuera por vosotras ya no habría sentimientos de emoción por la amistad, ni risas, ni rosas, ni sueños, ni el compartir esas cosas sencillas con mucho afecto. Hoy luce el sol en la calle, Es domingo, y yo pienso que es bonito no estar solas entre el hastío y el miedo, y sentirse tan Violeta desde fuera y desde dentro. Si no fuera por vosotras no sentiría en el pecho un corazón que me late mientras os leo estos versos.
A continuación, se puede escuchar la entrevista que Ramón Descarrega hizo a M. Carmen Gómez, presidenta de Violeta, en el programa "Boca Orella" del Viernes 1 de Octubre, de RadioDespí.
LLegó el día esperado durante tanto tiempo, el 3 de Octubre, el día en que se celebraba la fiesta del 5º aniversario de la Asociación Violeta.
Después de una semana maratoniana de trabajo, compromisos y preparativos, y una noche tensa en la que nos costó conciliar el sueño, nos amaneció un domingo espléndido, casi veraniego. Los cuerpos estaban muy cansados, pero la ilusión nos insuflaba energía y nos empujaba a hacer el último esfuerzo. Sabíamos que iba a ser un día agotador, y a la vez emocionante e inolvidable.
Las 8 de la mañana era la hora de la cita. Había que hacer cuatrocientos bocadillos para ciento cincuenta invitados que esperábamos. ¿Tantos? No, en realidad sabíamos que serían de ochenta a cien, pero el miedo a quedarnos cortas nos hizo ir aumentando la cifra a medida que pasaban los días.
Yo no estuve allí. Mi cometido era otro: buscar el hielo, preparar el equipo de sonido... Es lo que tiene ser una tecnófila, que siempre te reservan los trabajos más aburridos y te pierdes lo más interesante.
A las once, todo el mundo a la calle, era la hora del comienzo de la caminata. ¿Todo el mundo? No, yo tuve que quedarme a esperar al encargado del sonido y a las chicas del grupo que actuaba, las Dones de Blanc. Me perdí la parte más divertida de la fiesta. Me contaron que había sido un pasacalles impresionante, con el grupo de percusión de la Colla de Diables de Sant Joan Despí poniendo marcha durante todo el camino, paseando y bailando por pueblo, y la gente mirando alucinada. También pusieron algo de fuego, aunque en principio no estaba previsto.
Para mí fueron los momentos más tensos del día. Los invitados no llegaban, llamaban preguntando qué camino tenían que coger, porque la Pl. del Mercat, el lugar de la fiesta, no salía en el GPS ni en el Google. Llamadas teléfonicas que se amontonaban, que se cruzaban, no había corriente y el técnico de sonido no sabía que hacer... tuve que irme a esperar al grupo de actuación a la salida del metro, y mientras, el caos reinaba en la plaza.
A mi regreso, las cosas seguían igual. Nos entró el pánico, si no había corriente, no había sonido, y por tanto no había espectáculo. Finalmente las cosas se arreglaron y el sonido empezó a fluir. Deprisa y corriendo, tuvimos que montar una parada de venta de nuestros productos y a adornar la plaza. Todo muy deprisa porque el pasacalles estaba a punto de llegar.
Y comenzó la fiesta. ¡Con diez minutos de adelanto sobre la hora prevista! Si es que somos unas genias de la organización. A esas alturas yo actuaba como una autómata, no recuerdo mis movimientos ni los de los demás con mucho detalle. Ha sido necesario visionar los videos para saber exactamente lo que pasó.
La actuación de las Dones de Blanc fue impresionante. La emoción que recorrió la plaza se sentía por todas partes. La música, los gestos, los pasos de baile, todo estaba pensado para llegar al corazón, y así fue, con un público tan sensible, no podía ser de otra manera. Fue un exitazo.
Después del aplauso emocionado, una pausa para los reconocimientos y agradecimientos. Por el escenario fueron pasando las personas que ayudaron a crear y mantener la asociación, sobre todo en sus inicios. El sol aplastante y la calor obligaron a acortar los parlamentos y a suprimir algunos actos previstos. Los espectadores buscaban cobijo a la sombra de los árboles que rodean la plaza y dejaban vacío el centro. "¡Qué calor!", era la frase más escuchada.
Para terminar el espectáculo, el cantante Raul Mamone nos obsequió con un par de canciones románticas, y seguidamente hizo salir al personal de sus refugios umbríos y, en el centro de la plaza, los hizo bailar al ritmo de música caribeña. Nadie notaba el calor en esos momentos.
¡Final del acto! Los cuerpos no aguantaban más. Rápidamente se recogió todo el material y nos dirigimos al local donde teníamos preparada la comida. Fue algo protocolaria, al menos para nosotras, con la visita del alcalde y algunos regidores con los que no tenemos confianza. Otras regidoras, como nuestra amiga Elena Embuena, nos acompañaban desde el principio de la mañana, dándonos su apoyo. El pica-pica nos sirvió para hablar y confraternizar con nuestros invitados. pero comer, lo que se dice comer, comimos poco, aún estábamos atacadas por los nervios.
Y llegó el momento del relax. Cuando se fueron nuestros invitados y nos quedamos solas, con nuestros familiares y amigos, colocamos las sillas en círculo, nos aprovisionamos de unos cuantos bocadillos y varias botellas de cava, y empezamos a hablar. Hablamos de nosotras, de por qué estábamos allí, de como nos sentíamos... No, de la fiesta no hablamos casi nada, era nuestro momento de intimidad. Fueron unos minutos muy emotivos, de esos que sirven para crear lazos invisibles que unen a las personas con fuertes sentimientos.
Hace un par de días estaba viendo el episodio de esta semana de "Infidels", disfrutando de una serie que me encanta, cuando de repente me encontré con la sorpresa de una cara conocida en la pantalla. Y no era la de ningún actor famoso, no, era la de un ex-compañero de trabajo al que no veo hace ya unos cuantos años.
Tiene un papel muy corto, casi ni se le ve, si te descuidas. La escena en la que sale es aquella en la que el psiquiatra socio de Lidia sale de su despacho con un desconocido que se niega a jugar a las cartas con él.
Lo curioso es que este ex-compañero no era un trabajador cualquiera, era un jefazo, el gerente del área de I+D, una personalidad reconocida en el ámbito académico y en el mundillo de los investigadores farmacéuticos, casi una celebridad. Cuando vendieron la empresa en la que ambos trabajábamos lo prejubilaron, y según los rumores de Radio Macuto, con una jugosa indemnización de muchos ceros.
No conocía esa faceta escondida de este señor. Era una persona más bien seria y distante, y muy recta. Como jefe de los equipos de investigadores, técnicos y otros cerebritos despejados, se creía que él y los suyos pertenecían a una raza superior, y por tanto no solía rebajarse a tratarse con los humildes humanos de otras áreas. No quiero decir con ésto que fuera engreído o prepotente, sólo que estaba en otro mundo al que no nos dejaba acercarnos. Parece, sin embargo, que en el fondo de su corazón, o de su privilegiado cerebro, tenía un sueño, el de ser actor. Probablemente pensara que era un sueño imposible, que nunca podría realizarlo, pero una vez resuelta su vida económicamente, y con mucho tiempo libre, Pedro decidió dedicarse profesionalmente a la interpretación. Y con cierto éxito, aunque de forma humilde.
De vez en cuando le ofrecen pequeños papeles en series catalanas, yo nunca había tenido la oportunidad de verlo, esta ha sido la primera vez, y de ahí mi sorpresa. He estado investigando y he comprobado que ha participado en unas cuantas series, también en una película, "Parking", en la que es el protagonista, una especie de experimento mágico en el que interpreta a un personaje que tiene muchos puntos en común con su vida real, y en este corto:
Me alegro de que Pedro haya podido realizar su sueño, aunque por otra parte me llegan recuerdos que me entristecen. Y es que, igual que en la historia del príncipe Kike y su princesa Mari, para que algunas personas puedan llevar a cabo sus más íntimas fantasías, se sirven de otras muchas, personas humildes y trabajadoras, menos brillantes y poderosas, que van quedando en el camino víctimas de una pesadilla diaria que no se merecían.
En Violeta estamos de celebración, es nuestro 5º aniversario. Y como toda celebración requiere una fiesta, nosotras hemos preparado una por todo lo alto para el domingo 3 de Octubre.
La fiesta se iniciará con un pasacalles que saldrá a las 11 de la mañana de la Pl. de la Ermita y estará amenizado por el Grupo de percusión de la colla de Diables de Sant Joan Despí. Seguidamente, cuando finalice su recorrido en la Pl. del Mercado de Las Planas, comenzará en dicho lugar un acto festivo con la actuación central de Les Dones de Blanc..
Han sido 5 años llenos de ilusiones y desilusiones, de alegrías y de algún disgusto, y de mucha esperanza, y trabajo, y voluntad, y de esfuerzo...
No todo ha sido un camino de rosas. Nos hemos topado con muchos obstáculos: problemas organizativos, ilusiones frustradas, personas que acudieron a esta asociación para servir y ayudar y tuvieron que marcharse, personas que sólo querían servirse... En fin, cosas que han ido sucediendo y que afortunadamente las hemos superado.
Y las hemos superado por el trabajo e ilusión de todas las socias, y también gracias a la colaboración de otras personas que desde fuera nos han ayudado enormemente.
Y las hemos superado por el convencimiento que tenemos en la importancia de nuestro trabajo, y aunque sea de forma humilde, y aunque aún nos queda mucho por aprender, queremos seguir estando ahí, junto a las mujeres víctimas de la violencia machista. A TU LADO Y CONTIGO.
No ha sido fácil, no. Por eso llegar a los cinco años es un acontecimiento muy importante para nuestra asociación. Y lo queremos celebrar a lo grande y con nuestros amigos.
Habíamos oído que tenía una enfermedad grave y que estaba postrado en un hospital. Sabíamos que la triste noticia nos llegaría de un momento a otro. Aún así, nos resístíamos a creer que otro de nuestros mitos de juventud, uno de los más queridos, se fuera para siempre, no sé si porque eso nos hace sentir muy mayores o porque cada vez quedan menos personalidades como él.
Su canción "Canto a la libertad" era un himno para todos nosotros. Era un profesor poeta. Era una persona que transmitía esperanzas en el futuro. Libertad, bonita palabra. Aparecía en muchas canciones de la época. Luego llegó la democracia, la libertad por la que tanto habíamos luchado, y nos decepcionó. Aquello no era exactamente lo que queríamos., sí, era mucho mejor que lo que habíamos tenido, pero no acababa de llenarnos. Ser críticos no es malo, nos hace seguir avanzando, no acomodarnos en nuestras posiciones. Labordeta era de esas personas que nunca se acomodan, como tantos otros sí que lo han hecho a lo largo de la historia. Y su decepción no la traducía a una actitud pasiva, que es lo que hace la mayoría de la gente que quiere dar la espalda a los problemas. El siguió luchando por las cosas en las que creía. Y cuando tuvo que mandar a la mierda a los señores diputados, lo hizo. Es algo que muchos hubiéramos querido hacer tantas veces...
Labordet5a se echó el país en la mochila y tuvo éxito. Será difícil que surja un personaje como él, alguien tan auténtico que nunca te decepciona.
Son bien conocidos los cantautores masculinos de los años sesenta y setenta: Paco Ibáñez, Luis Eduardo Aute, Serrat, Víctor Manuel, y otros muchos que no menciono porque la lista sería interminable. Componían sus canciones, letra y música, o le ponían letra a poemas de poetas conocidos. Sin embargo, de las mujeres se habla menos, pero también hubo cantautoras muy conocidas que llegaron a la cima del éxito.
Una de las primeras en irrumpir en el mundo artístico fue Mari Trini. En sus primeros años comenzó cantando canciones de otros autores, porque las discográficas raramente se atrevían a lanzar cantantes nuevos cantando sus propias canciones. A esa época pertenece "El alma no venderé", una pieza compuesta por Luis Eduardo Aute que define muy bien la personalidad de Mari Trini, a pesar de no ser su autora.
Mari Trini fue una mujer progresista. Destacó por su lucha por los derechos de la mujer, por la libertad, por la independencia... aunque siempre desde la canción y desde la discreción de su vida privada, pues nunca fue amiga de asociaciones ni de partidos políticos. Sectores conservadores pretenden apropiarse ahora de su imagen considerándola afín a sus ideas y exaltándola sólo como autora e intérprete de bonitas canciones de amor (algo que también hizo, y muy bien). Es cierto que no se integró en el grupo de cantantes izquierdistas implicados activamente en la lucha social, pero eso fue debido a su carácter independiente, y no a una falta de sensibilidad hacia los problemas de la sociedad del momento. Es lo que nos dicen las letras de sus canciones.
Pocas canciones hay tan feministas en la época, e incluso años después, como "Yo no soy esa", en la que rompe con todos los valores de la mujer tradicional de la época franquista y se niega a ser "una señorita tranquila y sencilla", rebelándose así contra la clase social a la que pertenecía, pues había nacido en una familia adinerada. Cecilia, su nombre real era Evangelina Sobredo, tuvo éxito desde el primer LP que publicó. Esta cantante conectó enseguida con los jóvenes de la época. Su imagen moderna de mujer libre, su inteligencia, los mensajes que transmitían sus canciones, los temas que trataba... Cecilia cantaba con suavidad, pero denunciaba situaciones que creía se debían superar.
También pertenecía a una familia acomodada, que había vivido muchos años en el extranjero. En su canción "dama, dama", hace una feroz crítica social a las mujeres de la burguesía, mujeres a las que ella no se quiere parecer.
Desgraciadamente perdió la vida en la carretera a los veintisiete años, en pleno éxito. La conmoción fue espectacular, todo el mundo sintió que había sido una gran pérdida para la música española. Muchas canciones se quedaron en el tintero.
María Ostiz es una cantante con una bonita voz totalmente desaprovechada. Nació en Avilés, pero a los 4 años sus padres se trasladaron a Pamplona, donde ella siguió estudios de canto. Más tarde se instaló en Madrid para estudiar arte dramático. En la universidad, siempre con su guitarra a cuestas, componía canciones que luego formarían parte de uno de los discos más ye-ye de aquellos tiempos. Por entonces se llamaba Lorella, y se hacía acompañar por un grupo llamado Shackers que fue telonero de The Beatles en su concierto en Barcelona.
Luego su estilo cambió drásticamente y dio un giro hacia el folk. Sus canciones estaban llenas de espiritualidad. Publicó varios discos, todos ellos grandes éxitos, y cuando estaba en la cúspide de la fama, se casó con el futbolista del Real Madrid Zoco, y se retiró de la canción para cuidar de su familia.
Aunque volvió a retomar su carrera artística en varias ocasiones, siempre acababa dejándolo, influenciada por sus ideas conservadoras y sus creencias religiosas. Una pena.