25 de agosto de 2011

Crear un favicon online


Un favicon es una imagen pequeña asociada a una página web que la identifica especialmente y la distingue de las demás. Se suele mostrar en la barra de direcciones de nuestro navegador y en el encabezado de las pestañas cuando se visita esa web, también aparece junto al nombre en las listas de favoritos o marcadores, en el historial, y cada vez que se hace referencia a ella.

Disponer de un favicon en nuestra página web es interesante porque la hace única, porque facilita reconocerla cuando se navega entre pestañas y porque es más fácil encontrarla entre los marcadores.

¿Cómo crear un favicon? Utilizando un editor de imágenes que archive en formato .ico. Hay muchos que lo hacen, entre ellos Photoshop. Hay que tener en cuenta que un .ico no es una imagen cualquiera con la extensión cambiada, es un formato especial.

En la actualidad hay formas mucho más simples de crear un archivo .ico sin necesidad de instalar ningún programa en el ordenador. Existen herramientas online que nos permiten hacerlo en menos de 3 clics. Aquí dejo algunas:

6 de junio de 2011

XXVII aniversario de la Asociación ASALRE

El Sábado 4 de Junio, la Asociación de Alcohólicos Rehabilitados (ASALRE) de Sant Joan Despí organizó la jornada "El alcoholismo puede separar una familia", con motivo de su XXVII aniversario. Varias representantes de Violeta estuvimos allí, dando nuestro apoyo a una asociación a la que consideramos hermana y con la que tenemos muchos puntos en común.

Como era de esperar, no fue una de esas jornadas tediosas en las que diferentes expertos folosofan alrededor de un tema, en este caso el alcoholismo. No es que esté en contra de los especialistas, muy al contrario, gracias a su trabajo la sociedad avanza. Pero cuando se trata de asistir a una charla, prefiero que sea algo más cercano, que me llegue, que me toque la fibra y hasta que me deje noqueada. Los razonamientos científicos, objetivos, impersonales y distantes, mejor dejarlos para congresos de profesionales.

En este sentido, las ponencias de la jornada de ASALRE no me decepcionaron, fueron exposiciones muy reales de cómo se vive en una familia que tiene un alcohólico entre sus miembros. Intervinieron varios familiares de alcohólicos que consiguieron arrancarnos una lagrimita con sus historias. Nos concienciaron de que es muy duro convivir con un problema como éste.

30 de mayo de 2011

Que por Mayo, era por Mayo

Este último fin de semana el Barça ha ganado su cuarta copa de Europa y ha llevado la alegría a mucha gente. Yo, como culé veterana que soy, he disfrutado del momento como otras muchas personas de todas partes del mundo. Mi parte racional me dice que un deporte tan machista, en el que once tíos corren detrás de una pelota dándose patadas y mostrando su agresividad, no tendría que producirme ninguna sensación que no fuera la del rechazo. Pero mi parte irracional se deja llevar por una serie de sentimientos que no me sé explicar. Algo tendrá este deporte-espectáculo que llega de esa forma al corazón de las masas.

Atrás quedaron los tiempos en que el Barça nos daba un disgusto detrás de otro, y pocas veces ganaba algo. Aquella final de Sevilla, por ejemplo, de principios de Mayo de 1986. Enfrente estaba el Steaua de Bucarest, un equipo muy asequible, con poco nombre. El Barça era el favorito, mejores jugadores, más presupuesto, jugaba en casa... lo lógico era que ganara. Pero no... 90 minutos, más treinta de prórroga, parecía que ninguno de los dos equipos quería marcar un gol, podían haberse tirado toda la noche jugando y el resultado habría sido el mismo: 0-0. Y llegó la tanda de penaltis y la pelota seguía sin querer entrar, los jugadores azulgranas no metieron ni uno, y los del Steaua dos. Se llevaron la copa.

Fue una final muy triste. No pude verla por televisión ni escucharla por la radio, en aquellos momentos estaba en el hospital acompañando a mi madre, que estaba muy grave. Nos turnábamos mis hermanas y yo, porque la enfermedad duraba desde hacía tiempo y teníamos que atender también nuestras obligaciones familiares y laborales. Cuando llegué a casa no quise ver aquella gran decepción y me fui a la cama pensando que era normal que algo así hubiera pasado en unos días en loS que todo era muy negro.

Muchos compañeros y compañeras de trabajo habían pedido un par de días de fiesta para viajar hasta Sevilla. A su regreso, rotos por el cansancio, contaban decepcionados la amarga experiencia. Aquella no pudo ser la primera Copa de Europa del Club, y contribuyó a desarrollar ese espíritu sufridor y temeroso de los aficionados del Barça que nos ha caracterizado durante tantos años.

A mi me preocupaba poco aquella debacle deportiva. Estaba centrada en mis problemas personales. Unos días después murió mi madre, estaba a solas con ella en una habitación individual del Hospital Clínico donde la habían trasladado para que pasara sus últimos momentos. Ver como la vida se le escapaba sin que yo pudiera hacer nada... eso si que fue doloroso.

24 de mayo de 2011

Comienza una nueva etapa


Retomo el blog después de muchos días sin escribir. La campaña y la precampaña para las elecciones municipales me han tenido muy ocupada, y sin tiempo para dedicar a mi hobby favorito.

He de decir que, aunque he sido elegida regidora por la coalición ICV-EUiA, la línea de este blog no va a cambiar. Los temas sobre los que escribiré serán los de siempre: informática, mis recuerdos de los años 70 y 80, las actividades de Violeta, y comentarios sobre ocurrencias de mi vida diaria. Sobre política voy a hablar poco, ya hay otros lugares donde lo hago. Aunque posiblemente no me pueda resistir a explicar algunas de las experiencias que vaya viviendo, todas ellas muy nuevas para mi. Este es un blog personal y lo que escribo aquí me representa a mi sola, quiero que siga siendo así

3 de mayo de 2011

Canciones para el recuerdo: Chicas ye-yé

El ye-yé es un estilo de música pop que se hizo muy popular en los años 60. Aunque tuvo representantes masculinos muy famosos, como Johny Halliday, estuvo mayormente encabezado por chicas. En España alcanzó el éxito algo más tarde que en el resto de Europa, al principio estuvo bastante reprimido, sobre todo por considerarse en la sociedad franquista que las chicas vestían de modo muy provocativo. Pero finalmente triunfó.

Voy a poner varios ejemplos de videos que he encontrado por youtube. En primer lugar, una canción que me gusta mucho.

Blanca Aurora, "Tu no eres ye-yé"




Blanca Aurora fue una cantante ye-yé tardía, que apareció cuando este estilo ya estaba desapareciendo. Grabó sólo un EP con cuatro canciones, y nunca más se volvió a saber de ella. Esta canción se convirtió en un clásico de los guateques de la época.

Gelu, "Siempre es domingo"


Rosalía, "Muñeca de cera"


En este video hay una recopilación de las cantantes más conocidas de la época, como Betina, Lita Torelló, Silvana Velasco, Franciska... y un largo etcétera.



Y para acabar, la canción más conocida de este estilo en España, en diversas versiones.

Concha Velasco, La chica ye-ye


29 de abril de 2011

Inés y la alegría


Este fue otro libro que me compré en Sant Jordi, Inés y la alegría, de Almudena Grandes. Había oído hablar mucho de él, incluso alguna entrevista en la radio a la escritora, y sí, me había parecido interesante, pero en principio no tanto como para desear leerlo. Después del inmenso sacrificio que para mi fue leer Los aires difíciles me había prometido a mi misma no leer ningún libro más de esta autora.

Pero mi amiga Mati, cuya opinión siempre escucho y a la que siempre hago caso porque me ha demostrado que nunca me decepciona, estaba enamorada de este libro. Había escrito varias entradas en su blog, y claro, me entró el gusanillo. Y me lo compré el día de Sant Jordi, aprovechando los descuentos, en mi librería habitual.

Me llevé el libro a Barcelona por la tarde, en mi paseo por el centro, porque tenía localizado varios lugares en los que la autora iba a firmar sus libros, y pensé, ¿por qué no probar?

Y... ¡bingo! La encontré sobre las 7 de la tarde, en el stand de Abacus. Estaba completamente sola, me llamó la atención, porque a su lado estaba Maruja Torres y tenía una cola de lectores bastante larga. Aunque Los aires difíciles me parece un libro difícil de leer, creo que entre Maruja Torres y Almudena Grandes no hay color, esta última es mucho mejor escritora, aunque las dos son buenas columnistas de periódico y bastante mediáticas.

Supongo que fue casualidad, y que a lo largo del día Almudena recibió la visita de muchos lectores fieles, porque sé que los tiene. La cuestión es que a mi me vino bien que en ese momento estuviera sola y pudiera atenderme con todo el tiempo del mundo. Me preguntó mi nombre y se lo dije. Bueno, le dije el diminutivo con el que todo el mundo me conoce. Nada más pronunciarlo, me pareció poco serio y rectifiqué, le comenté que podía poner también mi nombre oficial, ese que suena tan serio y potente. Ella me preguntó, ¿pero tu por cual te reconoces? Yo le dije el diminutivo. Y ella, "vale, pues ese te pongo, no sea que te ponga el otro y pienses que va dedicado a otra persona".

Maruja, al lado, seguía la conversación con mucho interés. Incluso participó en ella, bromeando, y olvidando por un momento la larga cola que tenía delante. Parecía que le interesaba más lo que hacía su compañera que lo que estaba haciendo ella misma.

"A ver si me gusta este libro tuyo", le dije a Almudena. Ella se puso un poco seria. "Aunque estoy segura que me va a gustar, porque algunas amigas mías que lo han leído están encantadas". Y entonces me dirigió una sonrisa de oreja a oreja que demostró que lo que le había dicho le había gustado.

Ahora sólo falta ver si de verdad me gusta y coincido con la opinión de mi amiga Mati.

25 de abril de 2011

Novelas por entrega

Sigamos escribiendo sobre literatura, aprovechando que estas fechas nos animan a hablar de estos temas.

En algún lugar de este blog he explicado que me inicié en la lectura con los cómics de la época, que por aquel entonces se llamaban tebeos. También leí muchos cuentos infantiles tradicionales, mis preferidos eran "El gato con botas" y "La ratita presumida". Estos libritos se publicaban con un papel de mayor calidad y por supuesto eran más caros, así que yo sólo leía los que me prestaban mis amigas con mayor poder adquisitivo o en la escuela.

Era feliz entre aquellas fantasías. Sin embargo, todo aquel mundo de hadas, princesas y príncipes quedó completamente eclipsado cuando descubrí en la cómoda de mi madre tres gruesos tomos de una novela que se llamaba "Gorriones sin nido". Para los que no lo sepan, aclaro que una cómoda es un mueble bajo con grandes cajones donde se guarda la ropa y otros objetos. En mi casa teníamos una que mi madre había heredado de su madre, y después la heredé yo. Y ahora está allí, en su lugar natural, en la casa del pueblo.

Tendría 11 ó 12 años, y ese fue el primer libro que leí, un folletín o novela por entregas. Años después me enteré de que los folletines aparecieron en Francia cuando un periódico del que no recuerdo el nombre (¡Ay, esta memoria mía cada vez más escasa!) comenzó a incluir en su edición diaria una versión del Lazarillo de Tormes en francés. Eso fue a mediados del siglo XIX, y se hizo tan popular que en poco tiempo lo imitaron numerosas publicaciones de Francia y otros paises como España e Inglaterra. Autores tan prestigiosos como Dumas padre, Balzac y Dickens publicaron sus obras de esta manera.

Según la Wikipedia "Se trataba de una escritura más industrial que literaria, elaborada en pequeñas hojas o en las partes bajas de los diarios; muchas veces se seleccionaba una serie de estampas en grabado sobre escenas sensacionalistas y el argumento se improvisaba sobre ellas; la acción se dilataba con expresiones farragosas para ampliar el papel (y por tanto el dinero a pagar), imitando y copiando a mansalva de modelos extranjeros o españoles como Eugenio Sue o Paul Féval, y se escribía tan rápido a causa de la urgencia de la edición que los folletinistas se llamaban a sí mismos 'escritores al vapor'".


Fernando Eguidazu lo explica así en su libro Del folletín al bolsilibro: "La técnica era la siguiente: el editor ponía a la venta un primer cuadernillo con portada vistosa, en cuyo interior se incluían unas hojillas propagandísticas sobre la obra, con un resumen del argumento y comentarios elogiosos sobre novela y autor, un fascículo con la primera entrega coleccionable, algunas de las láminas en colores a intercalar a lo largo de la obra, y otra hojilla con las condiciones de suscripción. El procedimiento de compra ofrecido al lector era el de suscripción, bien con entrega a domicilio, bien con distribución en librerías, puestos de prensa o en la propia sede del editor o de la imprenta. El lector iría adquiriendo los sucesivos cuadernillos hasta completar la novela, que luego podría encuadernar, bien con tapas suministradas por la propia editorial, bien por su propia cuenta".

En la España de las posguerra estas publicaciones eran muy populares. Concretamente, en mi pueblo, a pesar del alto índice de analfabetismo, no había casa donde no existiera uno o varios de estos novelones. Me contaron que a veces se reunían las vecinas por la tarde y una persona los leía en voz alta a las que no sabían leer, y que todo el mundo esperaba con ansiedad que llegara un nuevo capítulo de la serie. La moda pasó cuando se popularizaron los seriales de la radio.

Sigo contando mi experiencia personal. Me encontré con varios tomos, o tomazos, en la cómoda de mi madre, y los leí a escondidas de un tirón. El que más me gustaba era el que he mencionado antes, "Gorriones sin nido", de Mario D'Ancona. Los gorriones eran dos niños huérfanos, el "Perragorda" y "Carabonita", que se encuentran en la calle y se hacen amigos. Alberto y Matilde, que eran los buenos buenísimos y se erigieron en protectores de los niños, y luego estaban los malos malísimos, que hacían todo lo posible para separar a esta pareja y por ocultar todas sus maldades.

Las múltiples desgracias de los niños y de la pareja de buenos invitaba a la lágrima. Afortunadamente, después de cientos de páginas todo acababa bien, tenía un final feliz.

También encontré otro serial que no me gustó tanto. Tenía el rebuscado nombre de "Vivir después de la muerte o la hija de dos madres". Era una historia de un pintor bohemio y sinverguenza que había dejado embarazada a una joven inocente y la abandonó. El lenguaje y la mentalidad del autor, Luis del Val, eran muy del siglo XIX, época en la que fue escrita aunque se reeditó en los años 40. Las situaciones eran tan exageradas que no llegaban a emocionar.

No he encontrado por Internet fotos de este segundo libro, es una pena. Espero hacerlas yo misma la próxima vez que vaya al pueblo, porque las ilustraciones son muy claras y como dice el refrán, una imagen vale más que mil palabras.